Moody’s dice que impacto de la reducción de los tipos en Brasil será limitado

Río de Janeiro.- La progresiva reducción de los tipos en Brasil y la caída de la inflación tendrán un efecto limitado en la mayor economía suramericana, que enfrenta una grave recesión, mientras la demanda se mantenga en los actuales bajos niveles, advirtió hoy la agencia de calificación de riesgo Moody’s.

“La fuerte caída de las tasas de intereses y de la inflación en Brasil tendrán un impacto inicial limitado sobre la economía y los tomadores de crédito. Una mejoría más sustancial sólo ocurrirá con el progreso sustentado de la demanda”, según un comunicado divulgado en el país por la firma Moody’s Investors Service.

La agencia se pronunció sobre la reducción del costo del dinero en Brasil una semana después de que el Banco Central redujera la tasa básica de intereses hasta el 11,25 % anual, el menor nivel en varios años, en un proceso de disminución gradual de los tipos, que llegaron a situarse en el 14,25 % anual el año pasado.

El organismo emisor ha admitido que puede reducir la tasa básica hasta un nivel por debajo del 9,0 % anual este año en desarrollo de su estrategia de reducir el costo del dinero para incentivar una economía que enfrenta su crisis más grave en varias décadas.

El Producto Interior Bruto (PIB) brasileño se contrajo un 3,80 % en 2015, su peor resultado en 25 años, y un 3,60 % en 2016, con lo que el país acumuló dos años consecutivos de crecimiento negativo por primera vez desde la década de 1930.

La gradual reducción de los tipos ha sido posible gracias a la fuerte caída de la inflación, que puede terminar este año en su menor nivel en varios años, ya que el organismo emisor venía elevando las tasas de intereses para combatir la subida de los precios.

En 2015 Brasil cerró con una inflación del 10,67 %, su mayor nivel en trece años, y el año pasado la variación del índice de precios se redujo al 6,29 %. Los precios prosiguieron cayendo con fuerza este año y al proyección del Gobierno y de los economistas es que la inflación en 2017 se ubique cerca del 4,0 %, la menor en mucho tiempo.

Pero para Moody’s, la política de reducción de los tipos como herramienta de estímulo de la economía no tendrá efectos mientras que el consumo de los brasileños no comience a recuperarse, algo que también depende de la reducción del desempleo y el aumento de la confianza.

“Las tasas referenciales de intereses más bajas no se traducirán rápidamente en intereses menores para los consumidores o las empresas. Ello debido a que las tasas de intereses en Brasil también incorporan otros factores como riesgo del crédito en el balance patrimonial de los bancos, impuestos y seguro de depósitos”, según la agencia.

La calificadora considera que, tras un período de adaptación que se prolongará hasta 2018, la política de reducción de tipos comenzará a tener efectos en una segunda etapa con un aumento gradual del crédito, del consumo y de la inversión.

Pese a que la reducción de los tipos disminuirá el riesgo de los bancos y sus necesidades de reservar recursos para cubrir eventuales impagos, los acreedores “seguirán en duda de si vuelven a ofrecer crédito a segmentos de mercado más arriesgado sin que haya claras señales de una recuperación económica más fuerte”, según Marianna Waltz, directora gerente de Moody’s, citada en el comunicado. EFE