José X. Orellana: La nueva guerra de precios del petróleo

Los mercados petroleros internacionales parecerían estar encaminados hacia un nuevo conflicto.

Según OilPrice.com, la inesperada y repentina cooperación entre la OPEP y los países no pertenecientes a la OPEP, impulsada por Arabia Saudita (OPEP) y Rusia (no OPEP), los cuales acordaron recortar la producción de petróleo, ha logrado cierta estabilización en los mercados de crudo durante casi medio año.

Al parecer, por ahora, la esperada crisis del precio del crudo se ha evitado, existiendo suficiente espacio para avizorar fundamentos de un mercado alcista en los próximos meses.

Al mismo tiempo que Arabia Saudita, Rusia y algunos otros grandes productores tales como Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, están apoyando una extensión en dichos recortes de producción, sus finanzas han progresado y se encuentran viendo algo de “luz al final del túnel”.

Algunos expertos han afirmado que los efectos de la denominada “segunda revolución del petróleo de esquisto”, han sido mitigados en gran medida gracias al razonablemente alto cumplimiento a los recortes acordados, por parte de los países miembros de la OPEP y los no miembros de la OPEP, a la vez que diversos acontecimientos geopolíticos y de seguridad los cuales han impedido que Libia, Iraq, Venezuela y Nigeria,  provean nuevos volúmenes al mercado

La estabilización del mercado del crudo, como siempre, no sólo depende de factores de carácter fundamentales, sino que también responde a causas geopolíticas e intereses nacionales.

Este último factor podría ser la principal y muy preocupante amenaza para una extensión exitosa de dichos recortes de producción por parte de la OPEP en los próximos meses.

Precisamente, existe temor y mucha desconfianza por parte del principal productor de la OPEP, Arabia Saudita.

No se encuentran contentos ni mucho menos satisfechos con los efectos globales que les está generando el asumir el peso de los recortes de producción, mientras que simultáneamente, otros miembros de la OPEP, tales como Irán e Irak, aumentan su producción.

El otro rival importante de Arabia Saudita, Rusia, tampoco ha permanecido ocioso.

Incluso si es que Moscú aún respalda los recortes oficiales de producción, sus compañías petroleras han estado luchando agresivamente por alcanzar cuotas de mercado adicionales en los principales mercados de clientes de Arabia Saudita, tales como China, India e incluso Japón.

Los mercados petroleros internacionales parecerían estar encaminados hacia un nuevo conflicto.

Sorpresivamente, Irak e Irán, en oposición con lo que se esperaba, han reducido su participación en Europa.

Arabia Saudita se siente ahora presionada y acorralada en casi todos los frentes, amenazada por su propio exitoso acuerdo.

Ha perdido el control sobre los mercados petroleros más grandes.

El petróleo de esquisto estadounidense está aumentando su cuota de mercado, Rusia, Irán e Irak presionan con el objetivo de obtener cuota de mercado en Asia, al mismo tiempo que toman parte de la cuota de Arabia Saudita en Europa.

Por ahora, los funcionarios saudíes tales como su ministro de petróleo, Khalid Al Falih y Nasser de Aramco (la empresa estatal de petróleo y gas de Arabia Saudita), se han mantenido callados.

El país líder de la OPEP no ha hecho pública ninguna postura.

Sin embargo, dicha postura podría cambiar dramáticamente, de un momento a otro, si los indicadores recientes son correctos.

En una acción inesperada, Arabia Saudita ha informado que intentará recuperar su cuota en uno de sus más antiguos y principales mercados, Europa.

Para ser exitoso, el Reino planea cambiar la forma en que introduce el precio del petróleo para Europa a partir del mes de julio.

Dichos nuevos planes de precios podrían ser efectivos a partir del 1 de julio, incrementando dramáticamente el atractivo del crudo saudita al facilitar cobertura (hedge) para sus clientes.

Diversas fuentes han manifestado que Aramco (la empresa estatal de petróleo y gas de Arabia Saudita) introducirá su precio de exportación hacia Europa para los contratos de futuros del crudo Brent del ICE (Intercontinental Exchange – Intercambio Intercontinental), el cual es un contrato entregable basado en la entrega de los EFP (The Exchange of Futures for Physical – El Intercambio de futuros por el físico) con una opción para liquidar en efectivo, después de muchos años de fijar los precios de su petróleo tomando como referencia el “Promedio Ponderado Brent – Brent Weighted Average (BWAVE)”.

Ambas referencias de precios forman parte, a su vez, del índice de referencia Brent utilizado para fijar el precio de gran parte del crudo mundial. Los clientes en la actualidad tienen dificultades para tomar coberturas (hedge) sobre dicho “Promedio Ponderado Brent – Brent Weighted Average (BWAVE)”.

Esta acción se adoptaría en gran medida porque Aramco (la empresa estatal de petróleo y gas de Arabia Saudita) también ha bajado sus precios para el Mediterráneo y algunos clientes asiáticos. Sin embargo, los clientes estadounidenses se encontrarán con precios más altos.

La medida podría indicar un nuevo enfoque de mercado en los próximos meses o años.

Luego de haberse enfocado totalmente en los mercados asiáticos y en sus oportunidades de inversión, puesta en evidencia por la extensa visita a lo largo de un mes por parte del rey saudita Salman bin Abdulaziz a Asia, y los multimillonarios gastos incurridos por Aramco (la empresa estatal de petróleo y gas de Arabia Saudita), ahora parecería estar en marcha una súbita reorientación del futuro enfoque de dicha empresa.

Por su parte, Rusia siempre ha tenido una posición muy cómoda en los mercados europeos de petróleo, ya que es el mayor proveedor (alrededor del 32 por ciento en el año 2016).

Su dominio sobre la energía en Europa es incuestionable.

Sin embargo, ahora estaría bajo presión si es que Aramco, además de Irak e Irán, entran a competir en el mercado europeo de una manera fuerte.

Esta maniobra no tendría realmente un impacto directo en los escenarios de precios en un mercado petrolero con mayor estabilidad, sin embargo, ante la actual volatilidad, una confrontación entre Rusia y Arabia Saudita en Europa podría desestabilizar no sólo el mercado sino también conducir a una nueva guerra de precios.

Hasta el año 2015, los suministros de petróleo rusos habían dominado los mercados europeos, ya que la mayoría de los productores de la OPEP no tenían interés en la demanda europea.

Debido a los nuevos participantes, los cuales están actualmente ingresando en los mercados asiáticos, y a la menor demanda por parte de los Estados Unidos, el denominado “Reino del Petróleo”, Arabia Saudita, se encuentra ahora buscando una confrontación.

Las maniobras por parte de Aramco indican que los tiempos están cambiando, y Europa podría ser el primer campo de batalla.

Arabia Saudita tiene mucho que ganar (en volúmenes y cuota) ya que actualmente ocupa tan sólo el cuarto lugar en el suministro a los países europeos de la OCDE (la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), según cifras del año 2016, detrás de la ex Unión Soviética, Noruega e incluso Irak.

La guerra petrolera ruso-saudita ya se encontraría planificada y parcialmente implementada.

Tal como indicó la compañía de propiedad del gobierno ruso, Rosneft, en el 2015, acusando a Aramco de hacer “dumping” de petróleo en Europa.

NDR: “Dumping” es la práctica comercial que consiste en vender un producto por debajo de su precio normal, o incluso por debajo de su costo de producción, con el fin inmediato de ir eliminando las empresas competidoras y apoderarse finalmente del mercado.

La necesidad de estabilización del mercado en los años 2015-2016, y la incursión a las bolsas de valores por parte de Aramco, fueron razones para no proceder antes con dicho conflicto.

Rosneft señaló recientemente que una guerra europea de precios podría obligar a las partes a no prorrogar el acuerdo de reducción de la producción por otros seis meses.

El conflicto se está gestando pero aún no ha llegado a la superficie.

Sin embargo, las primeras maniobras por parte de Aramco para regresar al mercado europeo, demuestran claramente que no están dispuestos a seguir pagando la factura de los demás.

El mercado de Asia está mayormente consolidado para Arabia Saudita.

El dinero fluirá hacia ellos como consecuencia de la medida mediante la cual Aramco adquirió nuevos puntos de venta (proyectos de refinería) el mes pasado.

Europa, un mercado de crudo muy estable y sorprendentemente creciente, se vislumbra ahora como el posible escenario para que se desarrolle una guerra de precios.

La decisión de Riyadh de cambiar su precio europeo es, sin embargo, una clara señal de que hay una “línea roja” para el “Reino del Petróleo”.

No se perderá más cuota de mercado ante ningún país sin ser confrontado por un mucho más agresivo y poderoso Aramco (la empresa estatal de petróleo y gas de Arabia Saudita).

Sin embargo, ambas partes, Rusia y Arabia Saudita, no estarían dispuestos en este momento a arriesgar una verdadera guerra de precios.

El futuro de Putin se decidirá, a través de elecciones, en los próximos 12 meses.

Por su parte, el futuro de la joven élite saudí depende de una exitosa OPI (oferta pública inicial) de la empresa Aramco en los mercados de capitales globales.

Si se adopta un enfoque más inteligente, ambas naciones podrían reorientar sus estrategias de mercado agresivas hacia los nuevos operadores en Europa.

Irak e Irán han sido muy inteligentes al intentar tomar por sorpresa cuotas de mercado de ambos lados.

Sin embargo, al combinar el poder de Moscú y Riyadh, una guerra de precios contra el eje Irán-Irak sería a la vez, sostenible y factible.

Asimismo, tendría la ventaja añadida de no amenazar a los países productores OPEP y a los países no productores de la OPEP.

Registro de importaciones y entregas de crudo en la Unión Europea (EU28) 2016

Como siempre estamos a su disposición para conversar sobre este o cualquier otro tema que afecte sus negocios.

Atentamente,

Plan-A Consulting
Estrategia Dinámica, Finanzas Corporativas, y Mercadeo Cuantitativo.