Datos dispares opacan el panorama económico de China

A teller counts Chinese yuan notes at a money exchange in Hong Kong Thursday, July 21, 2005. China said it will no longer peg its currency, the yuan, to the U.S. dollar but instead let it float in a tight band against a basket of foreign currencies. The yuan has been strengthened, effective immediately, to a rate of 8.11 to the U.S. dollar - compared to the 8.28 it has been set at for more than a decade - and the new trading regime will begin Friday, the government said in an announcement on state television. (AP Photo/Vincent Yu) OPSE 2005JUL22 CHINA HONG KONG ECONOMIA 2005JUL22 AFD

PEKÍN.- Una serie de datos económicos dispares de China esta semana ha preocupado a los mercados globales y han opacado el panorama del crecimiento económico de China, días antes de que se conozcan las cifras trimestrales del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

Los mercados globales subieron el viernes después de que datos oficiales mostraron que los precios a los productores de China subieron en septiembre por primera vez en casi cinco años, pero un día antes, las acciones en Europa y Wall Street fueron golpeadas por cifras comerciales chinas inesperadamente débiles en el mismo mes.

Las exportaciones de septiembre cayeron un 10 por ciento interanual, a pesar de la depreciación del yuan durante el último año. Las importaciones descendieron inesperadamente, luego de que anotaron una leve alza en agosto, lo que generó dudas sobre la resiliencia de la demanda doméstica.

Aunque la economía de China registró su menor tasa de crecimiento en 25 años en el 2015, ha mostrado señales de estabilización en los últimos meses, sostenida por la inversión de miles de millones de dólares del Gobierno en proyectos de infraestructura y por un auge inmobiliario impulsado por un mayor crédito.

China apunta a un crecimiento del PIB de entre un 6,5 a un 7 por ciento este año, desde el 6,9 por ciento del año pasado.

“El Gobierno ha podido estabilizar a la economía este año con mucho estímulo, pero en realidad no ha sido tan efectivo como mucha gente esperaba”, dijo Julian Evans-Pritchard, un economista de Capital Economics en Singapur.

El auge del mercado inmobiliario está mostrando señales tentativas de un enfriamiento después de que algunos gobiernos locales presentaron restricciones a las compras de viviendas para moderar un frenesí adquisitivo que se prolongó por meses.

Las compañías chinas aún tienen unos 18 billones de dólares en deuda, o cerca de un 169 por ciento del PIB, según los datos más recientes del Banco de Pagos Internacionales. La inversión en activos de renta fija está cerca de mínimos de 17 años, en tanto, la inversión privada se encuentra cerca de mínimos históricos.

Reuters