Alepo, la capital económica de Siria reducida a escombros

El político, que va tercero en las encuestas, no había oído hablar de la ciudad sitiada de Siria, protagonista del conflicto más sangriento del siglo XXI y que desde hace semanas es incesantemente bombardeada dejando en el camino miles de muertos y muchísima destrucción.

Alternativa de paz en Siria no ve la luz pese a conversaciones

Alepo, otrora capital económica de Siria y la segunda ciudad en importancia después de Damasco, vive un drama indescriptible. La ciudad está dividida entre el este, controlada por grupos rebeldes opuestos al régimen del presidente Bashar al Asad, y el oeste, controlado por el gobierno.

El 2012 los grupos opositores tomaron control de ese sector y desde ese año la población vive en guerra. Decenas de miles han huido y han pasado a engrosar la cifra de refugiados que ahora son el dolor de cabeza de Europa, Turquía y el Líbano.

Pero no ha sido sino hasta hace algunos meses que los bombardeos se intensificaron llegando a su punto más álgido en agosto, cuando el Ejército sirio y su aliado, Rusia, recrudecieron los ataques brutalmente dejando el este de Alepo casi en ruinas. El gobierno decidió darle nombre a esta ofensiva: la batalla de Alepo.

—Ciudad estratégica—

¿Pero por qué esta obsesión por Alepo? “Además de ser una ciudad muy importante, la mayoría de grupos milicianos que combaten al Gobierno Sirio están en Alepo. Está cerca de la frontera turca y también cerca de Raqqa, el bastión sirio del Estado Islámico. La batalla por Alepo es muy importante para determinar el futuro deSiria”, señaló a la cadena Al Yazira el analista político sirio Taled Ibrahim.

La guerra en Siria es un conflicto en varios frentes, de ahí su complejidad y dificultad para poder alcanzar un atisbo de diálogo que pueda conducir a la paz. Al mismo tiempo que las fuerzas del régimen combaten a grupos opositores, que ellos consideran terroristas, EE.UU. y Rusia están enfrascados en una disputa diplomática sobre cómo derrotar al temido Estado Islámico, que ha tomado territorios, aterrorizado a la población y que sirve de inspiración a subversivos que cometen ataques en todo el mundo.

Rusia es aliada de Siria y su plan es el siguiente: derrotar a los rebeldes en Alepo y retomar por completo la ciudad, para desde ahí atacar Raqqa y desocupar al Estado Islámico, no importa si en el camino mueren cientos, miles o decenas de miles. Por su parte, EE.UU. insiste que la solución debe ser política y no militar, pese a que en los últimos años se dedicó a armar a los rebeldes sirios con el fin de sacar a Al Asad del poder; sin embargo, entre los diferentes grupos armados está el Frente Al Nusra, que aunque ya cambió de nombre estuvo durante varios años afiliada a Al Qaeda.

Los dramáticos testimonios de ex soldados del Estado Islámico

Un nudo tan amarrado que ningún camino para la paz está en absoluto despejado. “En Siria hay tres conflictos simultáneos: a nivel local, regional e internacional. Hay diferentes alianzas y campos de batallas”, señala James Deselow, del Centro de Estudios Sirios en Londres.

Por eso, ayer se volvieron a reunir los cancilleres de Rusia y Estados Unidos después de semanas de tensión en el que ambos países abandonaron el diálogo. El resultado del encuentro, en el que participaron representantes de Turquía, Irán, Arabia Saudí, Jordania, Iraq, Qatar y Egipto, fue simplemente seguir discutiendo para “encontrar nuevas ideas para reactivar el alto el fuego”.

Así, mientras los diplomáticos intentan ponerse de acuerdo, el drama de los que viven en Alepo se empeora. La ayuda humanitaria llega cada vez con más dificultad, y los alimentos y medicinas son muy escasos. Solo once ambulancias y ocho hospitales están habilitados para atender los centenares de emergencias, con el miedo de que alguna bomba les caiga encima.

►CIFRAS

– 736 personas han muerto en Alepo desde el 19 de setiembre, cuando terminó la tregua alcanzada entre Rusia y Estados Unidos.

– 300 mil personas han muerto en Siria desde el estallido del conflicto, en marzo del 2011, según cifras de las Naciones Unidas.

El Comercio de Perú-LV